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miércoles, 30 de noviembre de 2011

EL FIN DEL TRANVIA NUMERO 8

Con la suspensión cautelar del servicio tranviario por parte del Cabildo Insular en 1956, los vehículos dejaron de circular y por tanto de prestar el servicio para el que fueron construidos. Cuando la Institución Insular subasta todo el material de la explotación tranviaria, el tranvía número 8 se encuentra dentro de uno de los lotes adjudicados. Es entonces cuando Don Alberto Bichara y Julio Roble se plantean la adquisición de adquirir uno de los vehículos, el número 8. Realmente el tranvía adquirido era su gemelo, el 7, que conservaba su chasis y caja en mejor estado, pero se le intercambiaron los números, por lo que el adquirido adoptó el número 8. La adquisición se materializó en 1965 con un coste de 100.000 pesetas (601,01 €) .
Después de plantearse diversas opciones entre las que se barajó y planteo a los ayuntamientos del Puerto de La Cruz y Santa Cruz la posibilidad de ubicarlo en esos municipios, estos no se mostraron interesados, más bien mostraron sus reparos a esta idea. Es entonces cuando deciden llevarlo desde su actual ubicación en la antigua estación de los tranvías en La Cuesta (conocida como “las cocheras”) a  un solar en la carretera de Tejina (Las Canteras), en el área denominada “Pozo Cabildo”.
De esta forma el tranvía 8 pasó de su uso habitual, el transporte de pasajeros, a iniciar su nueva actividad como establecimiento de bar.









Después de someterlo a una importante restauración que conservó todos los detalles y la estructura del tranvía original, abrió sus puertas  con el nombre de  “Tranvía Club 8”  en 1966 a las siete treinta horas de la tarde, momento en el que se celebró el acto de inauguración.









Durante varios años estuvo prestando el servicio de restauración.




El “Tranvía Club 8” también tuvo su canción de carnavales.
(pulsar sobre la foto para verla a mayor resolución).
  




Mientras el tranvía prestaba su servicio de club, se planteó en algunos círculos la posibilidad de recuperar el tranvía e instalarlo en la plaza situada junto a la Alameda del Duque Santa Elena atendiendo al proyecto de Manuel Borges. Anexo al Tranvía se instalaría una marquesina situada a unos cinco metros y medio de alto y con una dimensión de 16 metros por uno de sus lados.
La instalación albergaría un abarra circular y un conjunto de mesas a las que se les asignaría el nombre de las paradas que tuvo el tranvía. La construcción se realizaría en madera e hierro forjado, manteniendo el estilo de la Alameda. El tranvía se ubicaría en el lado sureste de la marquesina.
El coste del proyecto se estima en unos 23 millones de pesetas (138.232,78 €).
Este proyecto fue presentado en el Ayuntamiento de Santa Cruz por su autor utilizando una maqueta y varios bocetos del proyecto integrada en el entorno para ilustrar de forma gráfica como quedaría la instalación una vez finalizada.




(Bocetos de Galarza – Fotos: L. Llamas – Tomas del Diario de Avisos del 20/10/1982)


En el año 1970 el tranvía es vendido a Guillermo Braun del sur por un importe de 200.000 pesetas (1.202,02 €) que después de pintarlo y aplicar una serie de reformas que modificaron  sustancialmente el aspecto original del vehículo, fue destinado a establecimiento de bar en Ténbel (Las Galletas) con el nombre de “Le Wagon”.







En 1982 la prensa se vuelve a hacer eco de la vieja idea de recuperar el tranvía y ubicarlo en Santa Cruz, sin que en esta ocasión tampoco se materializara.
Permaneció en este emplazamiento hasta que fue vendido como chatarra después de sufrir un incendio.

Fuentes de información:
  • Alberto Bichara.
  • Periódico Diario de Avisos.
  • Periódico El Día.
  • Rafael Cedrés.

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